¡Socorro! ¡Me están robando otra vez! El Grito de Munch

Hoy se cumplen 22 años del primer robo de El Grito

12 febrero 1994 | Galería Nacional de Noruega (Nasjonalmuseet for kunst, arkitektur og design), Oslo.  Edvard Munch. El Grito (1893). Valorado en 48M£ en 1994.

22 agosto 2004 | Museo Munch (Munchmuseet), Oslo.  Edvard Munch. El Grito (1893) y Madonna (1894-1895). Valorados en 100M$ en 2004.

Edvard Munch, El Grito (1893). 91 × 73.5 cm. Galería Nacional de Noruega.

Edvard Munch, El Grito (1893). 91 × 73.5 cm. Galería Nacional de Noruega.

El Grito (Skrik en noruego o The Scream en inglés, de 1893) de Edvard Munch (Løten 1863 – Ekely 1944) es una de las obras robadas en los museos europeos más conocidas del mundo. En realidad El Grito no se trata de una única obra, sino de diferentes versiones realizadas por el pintor expresionista noruego entre 1893 y 1910, dos de ellas en pastel, y que forman parte de la serie conocida como el Friso de la vida (Livsfrisen), junto a otras obras.

Munch con parte de las obras del Friso de la vida en su estudio en Ekely (Oslo). Foto: grupoembolicart.com.

Munch con parte de las obras del Friso de la vida en su estudio en Ekely (Oslo). Foto: grupoEmbolicart.com.

La imagen de El Grito se ha convertido en un icono y símbolo de la angustia, y es una de las obras más emblemáticas en la historia de los robos de arte del siglo XX. La versión más conocida se conserva en la  Galería Nacional de Noruega (1): también existen otras dos versiones  en el Munch Museum, también en Oslo, mientras que la cuarta se encuentra, desde mayo de 2012, en la colección particular del millonario norteamericano Leon Black, que la adquirió en una subasta de Sotheby’s en Nueva York por 91M€, casi 120M$.

 

Robo en tiempo récord: El Grito de la Galería Nacional de Noruega (1994)

La apasionante historia de los robos que han sufrido las versiones de El Grito comienza en Oslo el 12 de febrero de 1994, en la Galeria Nacional noruega. Justo aquel día tenía lugar la ceremonia de apertura de los XVII Juegos Olímpicos de Invierno, celebrados en Lillehammer, en la provincia de Oppland.

Aprovechando la concentración de seguridad en el evento deportivo, dos ladrones se dirigieron al museo a las 06,30h. de la madrugada y saltaron la valla del edificio. Uno de ellos pudo acceder con una escalera de mano a la ventana de la Sala Munch, donde se encontraba El Grito (1893). En menos de un minuto entró en la sala por la ventana, descolgó la obra y bajó para volver a reunirse con su cómplice, que le esperaba mientras vigilaba. Cincuenta segundos: tiempo récord. Incluso antes de huir dejando allí la escalera, los ladrones tuvieron tiempo de dejar una nota agradeciendo a los responsables de la seguridad del museo las pésimas condiciones de vigilancia que, sin duda les había facilitado mucho su trabajo: “Gracias por la escasa seguridad“. El ladrón que entró por la ventana activó la alarma de seguridad al entrar en la sala, pero al parecer no le importó demasiado porque sabía que no había guardias de seguridad en la zona.

El robo se descubrió una media hora después, casi por casualidad. Dos policías que pasaban cerca del museo se extrañaron al encontrar la escalera de mano apoyada en el edificio, y alertaron a los responsables de seguridad de la Galería Nacional. Durante unos meses no  se tuvieron noticias de la obra, hasta que el estado de Noruega recibió en mayo de 1994 una petición de rescate a cambio de 300.000£ esterlinas, que se negó a pagar, alegando que esto incentivaría el robo de obras de arte (2).

Finalmente, a raíz de la petición de rescate, la policía noruega consiguió recuperar la versión más famosa de El Grito tres meses después del robo, en colaboración con la policía británica y el Museo J. Paul Getty.  El responsable principal del robo, Pål Enger, fue detenido en un hotel en Aasgardstrand (Oslo), en una operación con agentes encubiertos que se hacían pasar por compradores interesados en la obra.

Confesión de Pal Enger sobre el robo de El Grito de febrero de 1994 (Foto: Trond Solberg, VG)

Confesión de Pal Enger sobre el robo de El Grito de febrero de 1994 (Foto: Trond Solberg, VG)

Enger, el ladrón de arte más famoso de Noruega, ya había robado en 1988 otra obra de Munch, Amor y Dolor, conocida como El Vampiro (1894). Por el robo de El Grito fue condenado a más de 6 años de cárcel. Más tarde, en 2008, reconoció por primera vez su culpabilidad en una confesión manuscrita, como parte de un proyecto artístico relacionado con entrevistas y escritos personales de presos que realizó Elisabeth Werp.

En una entrevista al diario noruego VG Pål Enger aclaró los motivos que le llevaron al robo, afirmando que no fue el dinero lo que me movió a hacerlo, sino el reto y el juego. Ahora lo admito porque si quiero ser honesto conmigo mismo no lo puedo negar más (3). Confesó también que durante cuatro años se dedicó a planear el robo, y una vez con la obra en su poder, la escondió entre los tableros de la mesa de la sala de estar, donde su familia merendaba cada tarde. Sin duda, un escondite perfecto. 

Knut Berg, director de la Galería Nacional (dcha.) sostiene El Grito tras ser recuperado en 1994 (Foto: EFE | vía ABC).

Knut Berg, director de los Centros de arte de Noruega (dcha.) sostiene El Grito tras ser recuperado en 1994 (Foto: EFE | vía ABC.es).

Robo a mano armada en el Museo Munch  de Oslo (2004)

Otro de los sucesos más sorprendentes de los robos sufridos por las obras de Munch ocurrió  diez años después, también en Oslo. El domingo 22 de agosto de 2004, dos hombres vestidos de negro y enmascarados, robaron del Museo Munch otra de las versiones de El Grito (1893) y la Madonna (1894-1895). Lo más increíble es que lo hicieron a plena luz del día, con el museo abierto y las salas llenas de visitantes: a punta de pistola obligaron al público y a los dos guardias de seguridad a tirarse al suelo, descolgaron las obras y se las llevaron, literalmente, bajo el brazo. La policía respondió al ser alertada por la alarma silenciosa al descolgar las obras de la pared, pero ya era demasiado tarde. Los ladrones huyeron rápidamente en un Audi A6 negro que les esperaba. Cuando la policía se personó en el Museo Munch, El Grito y la Madonna ya habían desaparecido.

Tras el espectacular robo, el Museo Munch invirtió en 2005 más de 100M€ en reforzar convenientemente sus medidas de seguridad, mientras las sospechas se centraron en un grupo armado de ladrones de bancos que ya había actuado en el país en los meses anteriores. Sin embargo, ni la investigación policial ni la recompensa de más de 250.000€ ofrecida por el Ayuntamiento de Oslo consiguieron que las obras volvieran a casa.

Noruega quedó conmocionada de nuevo en abril de 2005 cuando el periódico sueco Svenska Dagbladet afirmó en titulares que las dos pinturas habían sido quemadas por los ladrones para eliminar pruebas. Esta noticia se produjo pocas semanas después de la detención en Málaga del ladrón David Aleksander Toska, por un robo a una central de reparto cometido en abril de 2004. Más tarde, Toska se ofreció incluso a devolver los cuadros si le reducían la pena de 19 años de cárcel a la que había sido condenado.

Pocos días después de cumplirse dos años del robo de las obras, en agosto de 2006, la policía noruega las recuperó en Moss, en la región de Oestfold (Oslo), aunque con algunos pequeños desperfectos, que pudieron restaurarse. Sabemos que la policía negó, además, haber pagado dinero por la recuperación de las pinturas y rechazó comentar cómo las han encontrado (4). La prensa barajó la posibilidad de que Toska, mientras estaba encarcelado, cooperara con los investigadores a cambio de condiciones más favorables en prisión.

NOTAS:

  1. La Galería Nacional de Noruega (Nasjonalgalleriet) forma parte desde 2003 del Museo Nacional de arte, arquitectura y diseño (Nasjonalmuseet).
  2. A DEGÜELLO (2004) Ladrones enmascarados roban dos cuadros de Munch. En: adegüello.net, Revista bimensual de crítica de crímenes | núm. 5, septiembre 2004.
  3. BRANDVOL, Ivar; MURI, Kari (2008) Gjemte «Skrik» i familiens stuebord. En: VG, 25/09/2008.
  4. EFE (2006) La policía noruega recupera ‘El grito’ y la ‘Madonna’ de Munch. En: La Vanguardia | Cultura, 31/08/2006.

 

MÁS INFORMACIÓN EN:

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s